Elegir juguetes siguiendo la filosofía Montessori es más fácil cuando entendemos qué necesita el niño en cada etapa. Esta guía orientativa te ayudará, aunque recuerda que cada niño es único y lo importante es observar sus intereses reales.
De 0 a 6 meses: el despertar sensorial
En esta etapa el bebé descubre el mundo a través de los sentidos. Son ideales los móviles Montessori (como el móvil Munari, de alto contraste), los sonajeros de madera ligeros, las pelotas de tela fáciles de agarrar y los espejos seguros a su altura durante el tiempo boca abajo.
De 6 a 12 meses: manos en acción
Llega la hora de manipular. La caja de permanencia enseña que los objetos siguen existiendo aunque no se vean. Las cestas de tesoros con objetos cotidianos de distintas texturas fascinan a los bebés. También funcionan muy bien los apiladores sencillos y las pelotas para perseguir gateando.
De 1 a 2 años: pequeños exploradores
El niño camina y quiere hacer cosas por sí mismo. Ofrécele encajables de formas geométricas, torres de apilamiento, instrumentos musicales sencillos, arrastres y sus primeras herramientas de vida práctica: una jarra pequeña para servir agua, una esponja, un cepillo.
De 2 a 3 años: autonomía creciente
Es el momento de los puzles de piezas grandes, los marcos de vestir (botones, cremalleras, velcro), las actividades de trasvase con cucharas y pinzas, y los primeros juegos de clasificación por colores y tamaños.
De 3 a 6 años: la mente absorbente en plenitud
A esta edad brillan materiales como la torre rosa, las letras de lija, los números de madera, las barras numéricas, los mapas encajables y todo lo relacionado con la vida práctica real: cocinar con supervisión, cuidar plantas, coser con aguja de punta roma.
No hace falta tenerlo todo. Tres o cuatro materiales bien elegidos y rotados con frecuencia valen más que una habitación llena de juguetes sin usar.